Y Alicáncano. Y Humo, voluta roja.

miércoles, 17 de enero de 2007

Vanidades.

No lo he podido resistir, estaba mirando cosas por ahí y, de repente, he pulsado el dichoso botoncito de las estadísticas del blog.

No debiera ser así; Estos apuntes se concibieron para legar a mis hijos los pensamientos, más o menos chorra, de su padre. Lo cual no deja de ser un despropósito, puesto que ellos me llevan conociendo justo desde el momento en que nacieron. Prueba de ello es que suelen manipularme con éxito la mayoría de las veces. Una vanidad familiar, menor si cabe.

Se complica la cosa cuando, al salir a la palestra, descubres que hay personas que te leen, y a veces hasta opinan sobre los desvaríos que uno vierte en el cuaderno. Resulta que hay gente ahí fuera, y te sorprendes, comentando tú mismo las apreciaciones que otros escriben.

No sé si por pudor o por respeto, siempre he valorado mucho el simple hecho de atreverse a derramar pensamientos en un papel, un teclado o una pantalla. Y, asombrado de mí mismo, desconcertado, me veo puntualizando aquí o allá, o mostrando desacuerdos varios sobre reflexiones ajenas. Reafirmando mi autoestima, supongo.

Hoy me he alarmado, porque me asaltaron las ganas de conocer si se me lee más o menos. ¡Ah, la inmodestia! Como si en este mundo liviano trascendiera nadie. De todos modos, noto con preocupación, que no soy una excepción. La mayoría, ya estoy generalizando, de los internautas que osan exhibirse en un blog, son invadidos, más o menos frecuentemente, por los embates de la pamplina y la pretensión. Iluso de mí, llegué a creer que YO era diferente.

PD: Notad la cantidad de “yo” y “mí” que adornan el texto.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

¿no te das demasiada caña?

Equilicua dijo...

En absoluto, y mira
estos .

cloti dijo...

¡¡animo juan que lo haces muy bien ¡¡¡ somos humanos y atodos nos gusta saber lo que opinan los demas n aunque despues pasemos de eso . un besazo..---

marisa dijo...

Cuñaoooooo!!!!!!! K no te machaques, k cada uno es como es y que lo mejor de uno mismo siempre es uno mismo, tu eres: tu mismo....jejejejejejeje....un beso.

Lola dijo...

Hacer las cosas para uno mismo o para los demás, la gran cuestión.
Yo opino que hay que hacer lo que nos place y disfrutarlo, pero si encima hay gente que se anima y disfruta con lo tuyo, pues eso es muuuy satisfactorio, para mi lo es. ¡Así que dejate de prejuicios monjiles y beatíficos y siéntete orgulloso! que el amor propio es sano

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