Y Alicáncano. Y Humo, voluta roja.

domingo, 25 de septiembre de 2005

Mantenimiento.

Otro mensajito.
Casi privado, pienso que aquí sólo viene Salón de sol.
Calculo que con el tiempo vendrán tambien un par de curiosillos más, e incluso si soy capaz de mantenerlo, la pequeñaja que corretea por debajo de la mesa.
Si es así, vale.

viernes, 26 de agosto de 2005

La mesa se cae.

Que se cae.
La cria la va a hundir.
Si se cae se chafan los ordenadores.
¡Que tragedia se avecina! la culpa es del ensamblador de la dichosa mesa, que no la aseguró bien.
5 patas tiene la mesa trapezoidal que encaja en el descuadre del salón.
La cria juega por entre las patitas de roble de la mesa y algún día se le caerá encima. Tambien juega a colgarse de la mesa y a subirse en ella.
Si la mesa se cae se chafa la cria.
Los ordenadores no están seguros en esta mesa grande y larga.
Se pueden hundir con la mesa y puedes encontrarlos relativamente desconfigurados por la cria, a la que le encanta jugar con todos los perisféricos y trastear ratones, teclados, lápices, auriculares, ...

martes, 5 de julio de 2005

No pudo ser Alicáncano ni Humo.

Sea pués. Comienza la aventura.
Igual escribo más aquí que en el puto foro. No parece que valga la pena. Aquí tambien me leo a mí mismo y no tengo que aguantar vejestorios ni niñatos.
Los vejestorios sólo quieren que se les escuche, hacen como que escuchan, pero es mentira, y amparados en la impunidad del anonimato, se permiten escupir barbaridades que no osan ni siquiera pensar en presencia de sus nietos.
Los niñatos hacen gala de su ignorancia y presumen de saberes anhelados e inalcanzables a sus cortas entendederas.

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